La forma de un dibujo trazado libremente con cenizas y fino ungüento; perfilado detalladamente entre la arena y las luces nocturnas de la ciudad; dando vida a la eternidad y a la sombra de aquel invisible cristal.
Frágil cada linea, frágil este momento, frágil la misma vida, y el sentimiento que conlleva. Expuesto al viento que arrasa la arena y que borra todo a su paso, que se lleva con un simple soplido las cenizas y reseca al mismo ungüento.
simplemente efímero...
así es la felicidad...
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